Una sonrisa que tengas al lado todo el día, una sonrisa al levantarte por la mañana y que te dé igual que sea lunes y toda la semana que te queda por delante, que te ayude a paliar todo el esfuerzo mental durante el día, y sobre todo que te ayude a evadirte de tus problemas y preocupaciones.
Que te sonría y que le dé igual dejarte ciega con el brillo de sus ojos, y que sobre todo te haga soltar una sonrisa tímida con la cabeza mirando al suelo, porque no tienes valor suficiente para mirarle fijamente, ni para decirle cómo te gusta hoy su forma de ser y su forma de hacerte sentir bien, ni para ofrecerle tomar un café o un chocolate con tortitas como a mí me gustan, bien tostaditas y con una buena ración de nata y sirope de chocolate.
¿Todos buscamos eso no? Una sonrisa y mirada sinceras, que te consigan atrapar la mente aunque sea por solo unos segundos, pero y ¿qué? ¿en quién piensas cuando lees eso? Yo aún no lo sé, creo que ando enamorada del aire...
Y entonces le miró receloso y espetó:
-Tuviste tu oportunidad y no supiste verlo.
-¿Yo? Quizás TÚ la tuviste y tampoco supiste verla -respondió ella con un tono de cierta superioridad y rabia-
Ella se dio media vuelta y se fue...
Y presas del valor que nunca tuvieron para decirse las cosas no se atrevieron a hablar más de ello jamás...
No hay comentarios:
Publicar un comentario